¿Debo declarar pequeños ingresos online?

Cómo declarar dinero ganado en Internet

Diseñar una web para para explotar una tienda online, crear un blog y comenzar a ofrecer servicios o simplemente causar alta en alguno de estos portales para freelances, es cada vez es más común y reviste poca complejidad.

Es por ello que muchísimas personas hayan decidido “desembarcar en la red para obtener algunos ingresos” y comenzar su actividad en Internet.

Pero a todos, tarde o temprano, se les plantea la misma cuestión: ¿Que implicaciones laborales y fiscales se me están generando con esta actividad?

Declarar pequeños ingresos online: Posibles implicaciones

En principio, y a salvo de otras implicaciones de orden civil como podría ser la posibilidad de reclamaciones por defectos en productos o malos servicios, este tipo de actividad podría tener implicaciones en el orden fiscal y en relación con la Seguridad Social. Analizaremos por separado ambas cuestiones:

Implicaciones Fiscales

ganar dinero online sin declarar

Lo que dice la ley del IRPF: Esta ley define como renta, entre otras, cualquier rendimiento de actividades económicas. Por consiguiente, toda renta obtenida de una actividad económica, tiene la consideración de hecho imponible.

La misma ley define como rendimientos íntegros de actividades económicas aquellos
rendimientos que, procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores, supongan por parte del contribuyente la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

En particular, tienen esta consideración los rendimientos de las actividades extractivas, de fabricación, comercio o prestación de servicios, incluidas las de artesanía, agrícolas, forestales, ganaderas,pesqueras, de construcción, mineras, y el ejercicio de profesiones liberales, artísticas y deportivas.

Como veis por la definición copiada literalmente de la ley, la actividad de comercio (incluido el electrónico) y la prestación de cualquier tipo de servicio, que se distribuya a cambio de un precio, constituye actividad económica y sus rendimientos tendrán la consideración de hecho imponible.

Es por ello que, como principio general, todo hecho imponible debe ser cuantificado de acuerdo con las normas de este impuesto de IRPF y declarado si se encuentra dentro de unos límites que la propia ley recoge.

Pues bien, si la ley establece que los rendimientos del trabajo dependiente (por cuenta ajena) no necesita ser declarados si su cuantía en el ejercicio no supera los 22.000 € anuales, el límite para estar obligados a declarar rentas procedentes de actividades económicas es de 1.000 € anuales. Quiere ello decir que, según la norma fiscal, hay que declarar cualquier rendimiento de actividades económicas (y el comercio electrónico u online lo es) que supere los 1.000 € anuales.

Debemos puntualizar dos cuestiones importantes:

Primera cuestión, debes tener en consideración que se está hablando de rendimientos y que su cálculo se realiza restando de los ingresos obtenidos, los gastos soportados para poder producir esos ingresos.
Veamos un ejemplo: Juan explota una web para venta de Imágenes fotográficas tomadas por él mismo para ilustración de otras webs y otros usos.

En el año 2016 vendió fotos por valor de 1.500 €, pero también ha tenido que asumir gastos de material fotográfico e informático y gastos abonados a terceros por desplazamientos que se le han supuesto en el año un total de 600 €. Juan ha tenido un rendimiento de su actividad económica de 900 €. Es por ello que no tiene obligación de declarar esta actividad ni sus rendimientos.

Segunda cuestión, debes tener en consideración que tener la obligación de declarar no implica necesariamente tener que pagar pues si superas este límite de rendimiento (1.000 € anuales) tienes que declarar y pagar a cuenta un 20% del rendimiento declarado de la actividad económica, pero este pago es a cuenta de tu declaración anual. Estos pagos a cuenta se regularizan anualmente con la declaración anual de la renta. Si tus rendimientos netos no superan los 12.000 €, lo normal será que te devuelvan todas las cantidades pagadas a cuenta. Eso si, con bastante retraso sobre la fecha en las que has realizado los pagos a cuenta.

Lo que dice la ley del IVA: Esta ley establece que quedan gravadas por este impuesto las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por empresarios y profesionales.

Establece que tienen la condición de empresarios o profesionales, según dispone el artículo 5 de la ley las personas o entidades que realicen actividades empresariales o profesionales. Se excluye del concepto a quienes efectúen exclusivamente entregas de bienes o prestaciones de servicios a título gratuito.

Ya hemos visto en el apartado de IRPF que la actividad de comercio (incluido el electrónico) y la prestación de cualquier tipo de servicio, que se distribuya a cambio de un precio, constituye actividad económica y sus rendimientos tendrán la consideración de hecho imponible. La consecuencia lógica es que estas entregas de bienes o prestaciones de servicios, salvo que sean esporádicas, o gratuitas, o estén expresamente declaradas como exentas en la propia ley del IVA, constituyen hecho imponible del IVA, y ello implicará necesariamente presentar declaraciones.

Pero no todo está pedido aún: Como ya hemos comentado en algún artículo anterior referente a problemática fiscal del comercio electrónico, es muy frecuente que la tienda de comercio electrónico compre productos a un mayorista para poder venderlos al público como minorista en la tienda online sin modificarlos ni transformarlos, por lo que siendo esta tu actividad serías considerado un comerciante minorista. Si es este tu caso, entrarías en el régimen especial de Recargo de Equivalencia.
En este régimen especial, cuando compres los productos que comercializarás en tu tienda, tus proveedores te los venderá aplicando el IVA normal más el recargo de equivalencia de corresponda al tipo de IVA general que resulte de aplicación. La ventaja que tiene este régimen es que, posteriormente, tú no tendrás que autoliquidar tu IVA trimestralmente, ya que será tu proveedor el que ingrese en la Agencia Tributaria el dinero que has pagado en concepto de IVA por la vía del recargo, ni tienes obligación de emitir facturas.

Nuestro consejo en esta materia tanto para IRPF como para IVA es que cumplas con la legislación vigente. Con frecuencia resulta menos gravoso cumplir con la legalidad que arriesgarte a que, vía comprobación de hacienda, te veas obligado a hacer frente a una liquidación tributaria con sus correspondientes sanciones.

¿Cuándo tengo que declarar ingresos?

Te aconsejamos esto y también te lo argumentamos en base a que la actividad de comercio online tiene dos características que la hacen bastante vulnerable a Hacienda y es que se trata de dar visibilidad a tu negocio a través de internet y sus transacciones generalmente son bancarias y por tanto comprobables con facilidad por hacienda. Pero además existen otras razones para respaldar nuestro consejo y estas razones adicionales son las siguientes:

Primera: Para pequeños ingresos la fiscalidad legal también es pequeña, o puede llegar a ser inexistente. Solo tienes que ponerte en manos de una asesoría online como SAPIENTIA y te dirán cómo hacer para que, dentro de la ley, minimices tu impacto fiscal.

Segunda: Los costes de encomendar tu asesoramiento fiscal a una asesoría online como SAPIENTIA que te asesore y gestione tus asuntos fiscales son muy reducidos, y lo harán con mucha profesionalidad.

Tercera: Hacienda tiene cuatro años para comprobar tu actividad y cada día tiene más información, más medios y más personas haciendo comprobaciones. Que hoy no estén entrando en según que comprobaciones, no quiere decir que dentro de cuatro años no lo vayan a hacer, y si lo hacen, tendrás que responder de las diferencias que te levanten en los cuatro años anteriores.

Implicaciones en materia de Seguridad Social

Lo que dice la ley de Seguridad Social es que es autónomo aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar.

Ya hemos visto en los epígrafes anteriores que la actividad comercial o profesional realizada a través de la red tiene consideración de actividad económica. Solo queda por discutir si es o no habitual. Pero en nuestra opinión tiene poca discusión pues una web de comercio electrónico está atendida de forma regular o habitual, aunque los ingresos no sean muy elevados.

Lo que dicen algunos tribunales (son solo algunas sentencias de los últimos años, entre ellas una del Tribuna Supremo) que parecen posicionarse a favor de que no resulte obligatorio alta de autónomo para aquellos que no obtengan rentas en una cantidad que supere al Salario Mínimo Interprofesional (actualmente en 9.907,80 € en cómputo anual).
Según estas sentencias, hasta que tu comercio online no te genere rentas que superen el SMI, puedes optar por no darte de alta autónomo, aunque siempre supone un riesgo pues puedes verte obligado a defenderte de un requerimiento de la Inspección de la Seguridad Social.

Hay que valorar este riesgo también a la luz de que puedas aplicarte o no la tarifa plana de alta de autónomo que te reducen considerablemente las cuotas de autónomo el primer año y medio.
Nuevamente debes tener en consideración que estamos hablando de rendimientos que superen el SMI y que su cálculo se realiza restando de los ingresos obtenidos, los gastos soportados para poder producir esos ingresos. Pero para ello, debes llevar un control de tus ingresos y gastos de forma más o menos rigurosa. Este control te lo puede llevar la Gestoría a la que encomiendes tu gestión fiscal.

Que hacer en esta materia:

Si estas obteniendo rentas que superan en cómputo anual el Salario Mínimo Interprofesional:

Nuestro consejo es que tramites tu alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, RETA, y más aún siendo que el primer año, si no has estado de alta en los tres años anteriores en este régimen, tendrás bonificado el 80% de la cuota y pagarías de cuota mensual aproximadamente 67 € mensuales.

Posteriormente, pasado un año, cuando la cuota te vaya subiendo, ya decides si te compensa o no continuar de alta.
Si no estás obteniendo rentas que superan en cómputo anual el Salario Mínimo Interprofesional:
La realidad es la siguiente:

La AEAT viene informando regularmente a la Tesorería de la Seguridad Social, o incluso, ambas entidades comparten información de las personas que se dan de Alta Fiscal por actividades económicas. La TGSS muy frecuentemente, en base a esta información, requiere el alta en RETA a la persona que ha causado alta fiscal.

De no producirse esta alta, la TGSS puede generar el alta de oficio.
La TGSS, con frecuencia, no respeta el criterio de los tribunales respecto a la no superación del Salario Mínimo Interprofesional. Hacer valer este criterio te puede situar ante la necesidad de recurrir judicialmente según que resolución administrativa.

Si el trabajo que realizas no es continuado, sino de temporadas, cabe el alta en RETA solo por el período en que se está realizando la actividad.

Volvemos al argumento de que el primer año, si no has estado de alta en los tres años anteriores en este régimen, tendrás bonificado el 80% de la cuota y pagarías de cuota mensual aproximadamente 67 € mensuales. Tendrías que valorar la tendencia a futuro de esos ingresos y si esta cuantía mensual, puede merecer darte un año de prueba.

De lo contrario, si optas por no cursar alta de autónomo mientras no obtienes rentas que superen el SMI, has de probar de forma clara que tus rentas están por debajo del SMI 2020 cuyo importe es 13.300 €.

 

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